La verdad es que tengo mucha suerte (bhagyasali). Ya he pasado los bajones iniciales, que todo el mundo me comentaron que iban a llegar y que durarían un mes o dos, pero afortunadamente, me he dado cuenta de que me hallo en una situación privilegiada: estoy bien de salud, tengo una casa muy bonita (y hasta dentro de un mes, calurosa), tengo un trabajo donde me tratan como a una estrella del rock'n'roll, estoy empezando a ganar dinero (y a ahorrar) y aunque no tenga a mi lado a la gente que me importa, sé que están/estáis conmigo. Simplemente, me dejo llevar por el ritmo de las cosas, relajarme y disfrutar... y desde que he adoptado esta nueva actitud, las cosas las veo con mejores ojos y las disfruto más.
Me gusta pasar mi tiempo libre relajándome en casa y cuando no estoy muy cansado, suelo moverme por la ciudad a ver otras zonas y así poder moverme con más soltura y saber dónde está qué. En las últimas 2 semanas la verdad es que no me he movido tanto, pero seguro que en cuanto disfrute de mis sábados sin trabajar, me plantearé varias excursiones que tengo ya en mente, con mi botella de agua, mis sándwiches y mi "camarón de la isla".
Ya tengo (aparte de mis compañeras) una mini peñita de amigos: Vasim, que es encargado de operaciones del Hard Rock Café; Harshad, amigo de Vasim y trabajador de Tommy Hilfiger en Shoppers Stop (en el centro comercial Inorbit); y Usama, natural de Austin (Texas, donde pasé 6 meses de mi vida en el año 1995), y que está pasando unos meses en Hyderabad trabajando de editor de contenidos de un portal de internet acerca de la actualidad en la ciudad. Los 3 son hindúes pero tienen a la vez una mente muy abierta, les encanta la música y su conversación es muy agradable. Debido a que nos conocimos en el Hard Rock Café, es un poco "nuestro cuartel general", ya que por la buena comida, la excelente música y que lo tengo a 5 minutos de casa, es la ubicación ideal.
El Hard Rock Café me encanta ya que, por ir los viernes después de trabajar con mis compañeras a tomar un cócktail o mocktail (cócktail sin alcohol) y alguna que otra vez a deleitar mis sentidos con una excelente hamburguesa de ternera con queso cheddar derretido y bacon (le llamo "la hamburguesa del pecado", realmente no es muy cara, está exquisita y me la puedo permitir), me conozco a casi todo el staff, y es gente encantadora. La situación ha cambiado de, como es normal, quererme vender parafernalia de Hard Rock a simplemente tener una grata charla y echarnos unas risas que siempre se agradecen (son una piña y están un poco tocados del ala, pero son muy salaos). Aún así, todavía queda mucho por descubrir.