miércoles, 11 de abril de 2012

El Bando


Un año... se dice pronto. Cualquiera que no sea Murciano quizá no pueda entender o comprender la magnitud que estas fechas pueden llegar a tener para una persona nacida allí. Acaba de pasar mi tercer Bando de la Huerta sin vivirlo allí, con sus cosas, sus aventurillas, sus huertanos y huertanas por las calles desde primera hora del día mientras aguanta el cuerpo, como siempre. Y otro año más, lo he vivido solo. 

Pero qué demonios... recuerdo con gran cariño todos los años que he tenido la oportunidad de vivir esa gran fiesta que es el Bando y que ha hecho que muchos Murcianos (repito la "M" mayúscula, y es por el honor de la murcianía) hemos estado esperando prácticamente desde el día después de la resaca del mismo.

Para mí ha sido una gran satisfacción haber tenido el privilegio de poder habido coincidir cada año con los que eran, han sido (y son, por supuesto), los que considero mis hermanos... porque hermana ya tengo una, y tiene arte, salero y pelo colorao.

Sólo espero que, aunque algunos estemos en tierras remotas, nos haya movido en el fondo el mismo sentimiento de la murcianía que nos hierve por las venas: esas cañicas a primera hora, luego algo de almuerzo para acompañar, luego otras cañas, y a comer a la barraca de mi Tata, y luego... quién sabe... el día da para todo... absolutamente todo.

Han sido muchos muchos años juntos, y por lo menos un servidor no se puede acostumbrar a pasar este día tan especial fuera de casa, sin evitar pensar en qué estarán haciendo "éstos" a la hora de la comida o con quién andarán mis padres ese día... son tradiciones.

Para los foráneos de Murcia, debería explicarme quizá un poco más: el Bando es la fiesta que se celebra en la primavera de Murcia donde todo el mundo rinde homenaje a la gente que habitaba estas tierras hace unos 100 años, aproximadamente. Vestimos como antaño, cuando realmente existía una huerta en toda su extensión y esplendor, quizá como hoy ya lucen pocas fanegas de tierra en los alrededores de la urbe. Gente que vivía de lo que ellos mismos se "agenciaban", desde la verdura y la fruta de la tierra como de los animales que por aquél entonces cada familia criaba... las antiguas tradiciones que sabían cómo explotar la huerta de manera más natural de la que se suele estilar hoy en día, pues como todos bien sabemos, todo ha cambiado... y ha evolucionado. De ahí ese sabor y ese espíritu de poder recuperar esa esencia de antaño, aunque para los jóvenes siempre haya significado el tener una fiesta más y salir a darlo todo con tu gente de siempre, y querer ver a todo el mundo ese día, donde sea y cuando sea.

Los chicos, con camisa blanca, chaleco, faja, zaragüeles (que son unos pantalones de algodón, cortos y muy anchos), medias como de ganchillo y esparteñas; las chicas, con una blusa blanca corta, mantón bordado, refajo (una falda grande y habitualmente bordada), medias y esparteñas. A partir de ahí, de lo básico, ya hay variaciones. yo, por ejemplo, con lo que no he podido nunca es con las esparteñas, porque tras todo el día pisando las calles con más o menos fluidos, el esparto cala y te ves con los pies mojados de "nadie-sabe-qué", pero que casi todos intuímos sin errar mucho la posible mezcla. Para ese día, para mí (y lo siento por los puristas) lo mejor son unas zapatillas de deporte, por lo que pueda pasar. Luego está la costumbre por parte de las chicas y desde hace mucho tiempo, de vestir como un chico... sobre todo por comodidad. Y luego ya hay un sector más alejado de la vestimenta que lleva vaqueros y chaleco o sólo una faja, simplemente llevando algo simbólico para celebrar el día... para gustos, colores.

Me encanta Murcia, y he conocido a mucha gente de fuera que me dice que Murcia no tiene nada. Yo me quedo preguntándome y realmente no hay muchos sitios que quizá se merezcan una calificación de "Patrimonio de la Humanidad", pero en conjunto es increíble la cantidad de fiestas y recursos que nuestra Región tiene y que quizá, con otra forma de comunicación, con otras formas... nuestra Región pudiera llegar a ser algo realmente grande, como creo que se merece. No somos una de las maravillas del mundo, pero se vive genial, tenemos un clima increíble, una gastronomía de aúpa y el mar a media hora. De verdad hace falta algo más?

A pocos Murcianos que conozco no les gusta el sano hábito de salir a tomar las cañas al mediodía, o dar un paseo por el Tontódromo, o como aquí menciono, el Bando de la Huerta. Es una ciudad preciosa y se puede caminar tranquilamente, y es bastante seguro que si vives Murcia, por el camino te encontrarás a alguien a quien saludar. Afortunadamente, cerca de la Catedral (preciosa), mi amigo Mario está muy feliz con el "Fontes, Bar y Tapas" y le está dando otro look a la Murcia que conocemos con sus tapas buenas y baratas (Mario, me debes más de una ronda, jjj), y desde mi corazón, que siga así de guapa por mucho tiempo!!!

Besos y abrazos desde muy lejos, como siempre...

miércoles, 4 de abril de 2012

Naked in front of the computer

No... no es que esté ahora mismo "en bolas" delante del ordenador, no... es que hace muchísimo tiempo que no escribo, y estaba escuchando Faith No More y, como no tenía título, pues el de la canción que sonaba cuando he acabado el post (y he tenido que reescribir este párrafo de intro).

Ha pasado mucho tiempo desde mi último post (tampoco excesivamente brillante, hay que decirlo), y principalmente achaco el no escribir al tiempo de antes de ir a España de "vacaciones", y el durante, porque si sumamos el tiempo que he visto tele y el que me he conectado a internet, pues la verdad que entre ambos no suman más minutos que aquella canción de: "con los dedos de la mano, con los dedos de los pies..."

Pero desde que he vuelto no he podido todavía concentrarme ni un sólo minuto... casi que me ha costado más que la primera vez que llegué. Aunque en España no haya parado, como siempre, mi mente ha desconectado taaanto que cuando llegué y volví al trabajo, no me acordaba prácticamente de nada, y me ha costado muchísimo reenganchar el ritmo de trabajo... menos mal que lo he cogido.

De momento imparto dos asignaturas (Teoría del color y Diseño por ordenador) a Diseño de moda y una (Diseño para interioristas, o algo así) a Diseño de interiores, y no está mal, y voy a estar presente en las de animación también. Hasta ahí, bien... lo que no sé es si voy a tener más alumnos nuevos en dos semanas, con lo que creo que me debo empezar muy seriamente a plantear el asunto de dividirme físicamente, porque no sé yo muy bien cómo voy a organizar los horarios, teniendo en cuenta que también tengo que estar alerta de los profesores externos, que imparten 3D, animación y storyboarding a mis zagales... en fin, el trabajo es trabajo...

Quiero volver a pillar el genial hábito de escribir, y como es bastante habitual, cuando viene la idea buena, no es el momento ni el lugar, y se va, desesperada de esperar... y lo entiendo. También es verdad que han pasado muchas cosas en poco tiempo. Muchas. Y tal y como es la vida es de ley, así que aquí estaremos para hacerle frente a lo que venga, con un par.

He vuelto a mi casa, mi hogar, en Hyderabad, India... y no es porque esté aquí ni mucho menos, pero de entre todos los sitios en que he vivido, éste sin duda tiene algo más que los demás, porque ha nacido de casi cero; de más de 30 casas vistas en casi dos semanas que no eran ni mucho menos habitables, y entendedme... he dormido en muuuchos sitios por lo menos "curiosos", y cualquiera de éstas no reunía ni en un 40% el mínimo mínimo mínimo esperado, haceos a la idea de lo que hablo. Eso sí... nadie sabe qué puede deparar la vida mañana, así que vamos a intentar vivirla lo mejor que podamos hoy.

Como comenta de broma mi padre: "amenazo con volver"... Un abrazo

Pd.- El tema "Naked in front of the computer" de Faith No More lo podéis escuchar aquí: http://www.youtube.com/watch?v=UYbFsZmQG3E . No es apto para oídos sensibles, así que lo advierto... Me acuerdo que muchas veces, cogiendo el tren en Murcia para Madrid, me solía poner este "Album of the Year", y con esta canción en el walkman, solía llegar el tren al andén. Recuerdos...

viernes, 17 de febrero de 2012

Algo se muere en el alma...

...cuando un amigo se va. Y se va en el sentido literal.

En todo el tiempo vivido en Hyderabad, he experimentado la sensación, a veces, de que sólo los buenos se van... para buscar una nueva oportunidad en su vida, por saturación de India o simplemente por adversidades del destino, muchas veces tan imprevistas como "de un día para otro".

Tras conocer mucha gente a lo largo del camino en este país, tengo muy clara una cosa: realmente aquí no hay nadie cuerdo. Y si lo está, lo disimula muy bien. A veces por malentendidos culturales o/y sociales, quizá otras por las relaciones personales y la forma de abordarlas o sentirlas, y luego también por el presionante factor ambiental, que entiendo que influye muchísimo.

No es tan fácil ni tan difícil hacer amigos aquí, aunque simplemente es raro, ya que las dos culturas tenemos conceptos distintos acerca de la materia: aquí un primer contacto sin conexión, chispa, duende, química, simpatía, etc. vale... en nuestra tierra no es tan sencillo que se te acerque un extraño pretendiendo ser casi tu mejor amigo, porque creemos en la continuidad de las relaciones personales. Aquí conoces a alguien, hablas dos minutos y al día siguiente tienes una invitación de amistad en Facebook, 2 llamadas perdidas y 3 mensajes en el móvil deseándote felices sueños, feliz desayuno, comida, cena, bautizos y comuniones...

Desconozco por qué, pero es cierto que mucha gente oculta cosas o lleva una doble vida, y solo te muestran el lado bueno y genial de todo, o directamente pretenden que tú seas el que cuente toda su vida; hay personas que directamente llevan una dualidad afectiva y tienden a tendencias bipolares; luego podemos encontrar situaciones de dramas típicos de tv-movie que lamentablemente no son agradables para los protagonistas, que incluso en determinadas ocasiones sí que pueden desear como fin último el incremento de su audiencia... hay de todo.

En unos casos, piensas en las personas que dejan la ciudad y te cuestionas por qué el maldito azar consigue alejar de Hyderabad a toda esa gente con quien has congeniado en un momento de la experiencia... se te va un poquito de tí... un poquito de tu "yo social" y te preguntas: y ahora qué hago yo sin ti?

Tras todo el amasijo emocional que aquí se cuece, da gusto que, aunque haya gente que emigre por diversas razones y los vayas a echar de menos, todavía queda mucha gente interesante por conocer y con quien interactuar y... por qué no? Pueden surgir nuevas e interesantes amistades por el camino!

Tengo el placer de decir que cada vez somos más españoles aquí y la colonia creo que seguirá creciendo poco a poco... auguro muchos y buenos momentos, para poder cantar y bailar juntos eso de: Algo se muere en el alma...



viernes, 3 de febrero de 2012

Bombay otro poquito más...

La verdad es que sí, que pienso que el anterior post me ha quedado un poco soso y quizá algo falto de alma... y como no podía más, me he decidido a plasmarlo. Quizá por haber llevado una semana con muchas cosas por delante, las ganas de terminar una tarea más me ha impedido disfrutar el estar haciéndola, que en el fondo es lo que me motiva de vivir: el zen y su manera de llegar al satori (iluminación) mediante la concentración en cada paso del proceso, sin importar realmente el fin último. O algo así, pero seguro que sabéis por dónde voy.

Bombay es una ciudad que de principio me gustó por la sensación de espacio abierto... nada más salir de la CST, la amplitud de la plaza y la belleza de los edificios cercanos me evocaron calles de Madrid, Londres, Barcelona o Valencia, a ratos por el legado británico en la arquitectura, a veces por la ordenación de los barrios residenciales, en otras ocasiones por los detalles góticos de algunos edificios e iglesias o quizá por esa sensación tan agradable al estar cerca del mar... no lo sé, pero tuve una sensación muy positiva. A decir verdad, el mero hecho de salir de Hyderabad (sin faltar) ya me gusta de por sí, y más cuando es a un sitio tan interesante como Bombay.

El tráfico es bastante ordenado, en todos los sentidos... cada uno va por su carril, y es muy difícil que cambien al tun-tun o que se adelanten. Como es normal, pitan, pero no igual que en otros lados. Parece una tontería y puede que lo sea, pero sinceramente me da una idea bastante cercana a lo ordenada o no que se muestra una ciudad, y en este aspecto, Mumbai me ha sorprendido. Además, en el sur no hay autos... hay coches estilo "seat 127" en los que te mueves con el "meter" por fuera del auto, pero eso sí, al terminar la carrera hay que acordarse de pedirle al señor conductor la "tabla de conversión", porque si no, te la puede meter doblada a su discrección. Los taxis nuevos, los chiquititos (como un Hyundai Santro), que llevan el meter por dentro y actualizado (y me refiero al meter, no al meter... nótese por favor la negrita y la cursiva en el anglicismo). Eso sí... a distancias más grandes, precio más alto. Y la diferencia se nota, tanto en el dinero como en el tiempo que se pasa en algún tipo de transporte, de punto a punto de la ciudad.

Otra cosa más es, por supuesto, el tema aceras... las hay por todos lados! Y parece que desde Europa puede sonar como algo natural, pero como ya he comentado en algún que otro post, aquí en India es algo bastante insólito, sobre todo aquí en Hyderabad, ya que carecemos de ellas por estos lares. En Bombay no tienes que estar contorneándote entre los vehículos para seguir caminando por donde los peatones deberíamos, ni realmente preocuparte por si algún vehículo se sale más de la cuenta de su camino y te arrolle. En este país, es algo muy a tener en cuenta, por lo menos para mí.

Teniendo en cuenta la altísima proporción que vive en chabolas, no se puede decir que haya más gente pidiendo en la calle que en Hyderabad. Que seguro que la habrá, más que nada, porque hay más gente... pero realmente no da esa impresión. Pero es que en este país es algo tan aceptado que realmente llega un momento en que, como te has acostumbrado a ver tantas cosas, ya ni le prestas tanta atención como al principio y aprendes a que te resbale un poco todo, por el bienestar mental.

En cuanto a la vida social, parece que Bombay tiene otro color. Se nota ya de por sí más activa, despierta los sentidos... se respira otro ambiente, y en el fondo un extranjero no llama tanto la atención aquí, ya que la comunidad internacional está bastante establecida, aunque en ciertos ámbitos siempre seguiremos siendo guiris, por mucho que nos adaptemos o por muy bien que podamos hablar hindi. Pero el caso es que en Mumbai se palpa un ambiente algo más maduro que en Hyderabad, tanto en la gente como en los locales, pasando por la gran oferta de ocio que de por sí ofrece, que le imprime un aire de capital, de ciudad grande.

Vale que el mar en Bombay tenga un color marronáceo, pero es mar con todo lo que implica. Trae aire fresco (a veces mezclado con gasóleo) e incrementa la humedad en la ciudad, y lo realmente bonito es que, al ser Bombay una minipenínsula, tienes el mar en muchos y distintos barrios, en zonas completamente alejadas las unas de las otras, con lo que es más difícil cansarse.

En Bombay son más de Shiva que de otro dios, y eso es algo que me agrada mucho, y no es por nada, pero es que siento más afinidad que con Visnhu o que con Brahma. Se puede ver por aquí, en edificios o en carteles de las tiendas, mucho Shivaji pero no hay que confundirlo con el dios destructor que habita en el monte Kailash... Shivaji fue un aristócrata, fundador del imperio Maratha, que contribuyó a la expulsión del imperio mongol de lo que hoy es la provincia de Maharastra, apoyando la lucha contra los invasores de lo que hoy conocemos como India. Así, es el que da nombre a la estación de trenes CST (Chatrapatti Shivaji Terminus) y al aeropuerto (con el mismo nombre). Curiosidades.

Ahora que creo que ya he dado un poquito mi punto de vista personal me quedo más tranquilo y satisfecho... para más detalles, mejor con una caña en la mano.

miércoles, 1 de febrero de 2012

Votadmeeeeee!!!

 Vote the best IX12 blog

Si hacéis click en este botón, me estaréis haciendo muy muy feliz... me han nominado a un premio de "Mejor blog de viaje 2011", y aunque no crea que sea para tanto y no sé si hay premio, me hace mucha ilusión... pasadlo y votad sin miedo... como sabéis, mi blog es "Un murciano en Hyderabad"... Muchas gracias de antemano!!!

Trabajos "diferentes"

Aquí sí que saben cómo crear trabajo… Como diría mi madre (o tu madre), hay que darle trabajo a la gente. Os dejamos aquí una lista con algunos empleos digámoslo así… curiosos, que nos encontramos diariamente en Hyderabad en particular, y en India en general:

Chico del ascensor.

  1. Pulsa el botón del piso a donde te diriges, ni más, ni menos.
  2. Puede llevar el móvil a todo trapo con o sin auriculares y, en algunos casos aislados, cantan y muy mal.
  3. Como en todos los sitios, también aquí hay clases: con o sin taburete y con o sin uniforme (tipo Prosegur, pero venidos a menos).
  4. El de mi trabajo, con el ojo izquierdo mira la pantalla y con el otro nos saluda los buenos días. Está en todo, el zagal.
  5. Tienen una habilidad especial para controlar el botón de abrir y cerrar puertas. Un día podrían llegar a provocar un lapso espacio-temporal con consecuencias inenarrables.
  6. Lamentablemente, cuando hay algún tipo de avería, tienen que llamar también a los de Otis (no a Zardoya).

Abrepuertas

  1. En el 100% de los casos, abren la puerta; en el 75% de las ocasiones, sonríen; en el 50% de los momentos, se quitan hasta la gorra si la tienen (no para pedir); y en el 100% de las veces, cierran también la puerta.
  2. Van siempre uniformados (pero al estilo del payaso que no usaba Micolor, “descoloríos”), y casi siempre tienen bigote (como todo el mundo). Algunos incluso tienen un gran bigote.
  3. Su hábitat natural son los bancos y cajeros, comunidades de vecinos, tiendas de artículos caros y centros comerciales.

Asistente del asistente

  1. Ehhmm… trabaja en… sus tareas son… bueno, él está ahí.
  2. Lo que no quiere hacer nadie, lo peor que surja o cualquier adversidad… le toca y punto.
  3. Normalmente, el saber que tienes un asistente para tu asistente te hace más feliz: como jefe, tu labor es pensar en las tareas más absurdas que se te ocurran y asignarlas sin pestañear. Frases muy célebres son: “Tráeme agua”, “cuenta las páginas” o “saca las bolsas”.

Limpiaorejas

  1. Suelen aparecer sigilosamente por tu espalda, como auténticos profesionales del sigilo, y de repente te dicen que tienes algo en la oreja, y tú respondes: pues sí, tengo una oreja.
  2. De repente saca un instrumento maléfico con forma de aguja de ganchillo (era una aguja de ganchillo) y empieza a jugar con algo parecido a serumen en su mano y te señala diciendo que a ti. Pues eso… a ti, si te apetece… porque a mí, ni un poquito. Evitad a toda costa este especímen.

“Guardia de seguridad”

  1. Era por llamarlo de alguna manera, y por varios motivos. Os imagináis al Chavo del Ocho con uniforme de seguridad? Pues más o menos, y más más que menos.
  2. Van armados con un detector de metales (a veces) y con unos guantes como los de coger la fruta del Mercadona con los que te soban sin gracia ni morbo ni ná.
  3. De la misma casta (como Laetitia) que el chico del ascensor, los abrepuertas y la mujer que te mira el bolso y la mujer que te cachea.
    1. La mujer que te mira el bolso suele actuar de una de las siguientes dos maneras: una es meter la mano en el bolso y hacer como si estuviera trabajando la carne picada; la otra mira con cierta vergüenza el interior y se dice para sí: aquí no meto yo la mano, anda, pasa, guapa… Una vez, una de ellas me quiso quitar dos mecheros.
    2. La mujer que te cachea trabaja en una especie de probador de ropa, a la entrada de los centros comerciales y de ocio. Te tocan. Todo. Y los bolsillos también. Por fuera, claro.

Peluquero o barbero callejero

  1. Maestros del corte y confección del cabello.
  2. Se ubican en selectos y concurridos tramos de calles donde hay aceras, a poder ser anchas.
  3. Doy fe (porque es gratis) de que sus herramientas están totalmente fuera de riesgo, y trabajan en condiciones de higiene máxima, a pesar del tráfico, la basura y esas cosas sin importancia. O no.
  4. Colocan con gran arte su espejo en el muro o sobre un cable cualquiera
  5. Su parlour consta también de un taburete para el cliente, que en la mayoría de los casos, se sienta de espalda a la carretera.

Mecánico callejero

  1. Dícese de cualquier persona que te encuentras en medio de la rue con un manojo de herramientas a su lado, y que está más o menos listo para usarlas.
  2. No sé si realmente arreglan algo o no... se supone que su fuerte son los autos.

Reparajoyas callejero

  1. Pese a las apariencias, no fuma crack, aunque tenga los ojos inyectados en sangre y se le suela ver con una especie de “pipa” en la boca, que usa para darle vidilla al fuego.
  2. Como modificación al punto 1, utiliza el principio elemental de avivar el fuego con aire, que sale de su boca, con o sin mezclar con otras sustancias.
  3. Entre sus instrumental, cuenta con un simple aparato de electrólisis, que consiste en un par de cubetillas de agua y varias pilas. Si es de nivel, usa una batería pequeña. Los usos que tiene los conozco… los que le da él, los desconozco.

Barrenderas

  1. Al parecer es un trabajo destinado exclusivamente a mujeres… no se sabe porqué… puede ser que, si tenemos en cuenta que los hombres no solemos hacer nada bien, debería ser un halago laboral, pero yo no termino de verlo claro…
  2. Parece que acaban de tener una avería con el coche, pues lucen un chaleco reflectante naranja que te deja ciego literalmente si miras más de 5 segundos seguidos.
En fin... por lo menos hay trabajo, aunque sea a 10000 kms.

domingo, 29 de enero de 2012

Bombay

Se dice, según datos estadísticos, que es la segunda ciudad más grande del mundo, que es la segunda ciudad más poblada del planeta, que es la ciudad con la mayor densidad de población y que un 60% de sus habitantes viven en slums (chabolas... de ahí "Slumdog Millionaire"). Se dice que es extremadamente bulliciosa y que la vida allí es frenética. Yo sólo puedo decir que ha sido un viaje perfecto y que me ha encantado.

Debo comenzar describiendo el viaje en tren, ya que ha sido nuestra primera experiencia en uno, aquí en India. Viajamos en 2AC (segunda clase con aire acondicionado), y por supuesto, sleeper (tren cama, para que nos entendamos). Frente a nosotros, una pareja con su hijo, que no paraba de hablar e incluso a ratos, gritaba... un poco más allá del pasillo, un matrimonio de abueletes nos inspiraba ternura, ya que la señora iba recitando y casi cantando versos a su marido, que la escuchaba con gran deleite y los ojos cerrados. Señores pasaban por el pasillo ofreciendo agua, refrescos, chai, samosas o incluso biryani. Todo muy típico y más que agradable. Afortunadamente, como en el tren no hay baches, el sueño fue bastante más que satisfactorio.

Al despertar, el desayuno estaba esperando y quedaban sólo 3 horas para llegar. Entre vagones, las puertas abiertas invitaban a degustar un chai mientras nuestros pies colgaban por fuera del vagón y la luz de la mañana nos abrigaba con su calor... un momento perfecto para respirar aire fresco y tomar algunas fotos mientras pasábamos a la altura de Pune. Asombrosamente, llegamos poco antes de lo previsto y con las pilas cargadas. Desde dentro, la estación CST (Chhatrapati Shivaji Terminal) parecía una más, pero por fuera cortaba la respiración, con su arquitectura victoriana, recordando al Londres más auténtico.

Tras un ligero almuerzo nos dirigimos al hotel, que se ubica en "tierra de nadie", entre el norte y el sur; entre el este y el oeste, cerca de la estación de tren de Cotton Greens. El Pals Hotel estaba bastante mejor de lo que los comentarios de Trip Advisor mostraban, y aunque los pasillos y las zonas comunes fueran un tanto tétricas, la habitación con la que nos quedamos estaba bastante bien y muy limpia. Tuvimos bastante suerte ya que Bombay es una ciudad muy cara y nuestro hotel era muy económico pero claro... no estaba en zona turística, y casi que mejor así.

Tras dejar las cosas y un ligero "fresh up" (véase, una ducha, respirar un pelín y hacer el planning), cogimos destino a Malabar Hill, al sur de Mumbai. Vimos atardecer junto a unas casas prácticamente invisibles desde la carretera principal, donde los niños jugaban con las cometas entre las rocas de la playa, mientras el rojizo sol iba cayendo lentamente. Tras el solaz, un agradable paseo nos llevó al estanque de Banganga, que por mucho que diga la Lonely Planet, deja bastante que desear al ser simplemente un estanque, ni más ni menos, y del cual se cuenta una leyenda: Lord Ram, en su viaje a Sri Lanka para rescatar a su amada Sita, hizo una pausa aquí y lanzó una flecha al suelo del hoy estanque... comenzó a fluir agua y ese agua es el que sigue alimentando el estanque... esa flecha, hoy en día es un palo en el centro del estanque, del que se dice también que es el centro del mundo... mitos aparte, bastante insulso. Por esta zona se halla también la "Torre del Silencio", donde según la religión Zoroastrista se depositan los restos de los difuntos para que los animales se alimenten de su carne, ya que en esta religión ni se entierra ni se incinera... en Bombay quedan aún muchos resquicios de la cultura parsi. Proseguimos el paseo hasta Kemps Corner, donde sin poder evitarlo, entramos a Crossword a arrasar comprando libros, uno de nuestros deportes favoritos en India. Al ser el primer día, decidimos volver al hotel y cenar allí en la habitación... la comida, excelente y bastante económica.

El segundo día amaneció un poco más tarde de lo estimado pero justificado; merece la pena estar frescos... tras el desayuno y la ducha de rigor, emprendimos rumbo a la "Puerta de India", donde cogeríamos el barco hacia Elephanta Island, a una hora más o menos. Nos intentaron prohibir sacar fotos desde la cubierta superior del barco al ser zona militar, pero no impidieron que nos saliéramos con la nuestra. La Isla Elephanta se halla en la bahía de Bombay, y sus cuevas datan aproximadamente del siglo VII... muchas esculturas se hallan bien conservadas, pero son las menos. Cabe destacar la gigantesca cabeza de Shiva con tres de sus "formas" más conocidas (con los ojos cerrados meditando, enfadado y su forma femenina), y excepto la cueva principal (o número 1), las demás se pueden obviar. En el viaje de vuelta, dos guiris que vimos bebiendo cerveza como si no hubiera mañana nos amenizaron el trayecto con sus cabezadas intentando dormir la mona y agitados por los movimientos de la embarcación... fue muy divertido. Aquí va el vídeo: http://www.youtube.com/watch?v=sYAXmcjFpo8&feature=youtu.be

Al llegar otra vez a tierra, un agradable paseo nos condujo a Colaba, la zona turística por excelencia, donde bajo los soportales de los edificios de la calle principal, vendedores callejeros te ofrecen ittar (perfumes), pulseras, ropa o libros (merece la pena regatear para conseguir un libro de 350 rupias por sólo 100). Es agradable, ya que parece un rastro venido a menos y por la noche... me recuerda un poco al mercadillo de la Plaza Bohemia de La Manga. Por esta zona he visto más turistas que en toda mi estancia en India.

Al día siguiente tocaba visitar las zonas de Fort y Churchgate, que están bastante próximas a Colaba y son también el centro del Sur de Bombay. Calles preciosas, con aceras anchas y generosas que hacen que pasear sea más sencillo y más bajo un cálido día. Como suele pasar, uno no se da cuenta de las distancias cuando mira un mapa, pero teniendo en cuenta que estamos en una ciudad gigantesca, las horas pasan y los pies se resienten, pero con gusto al estar en medio de tanta belleza arquitectónica.

Por esta zona hay un inmenso mercadillo de ropa, y es curioso que siempre te piden aquí 4 veces más de lo que cuesta. Tú, que ya sabes por dónde andan los precios, le dices que no... como es costumbre, viene la contrapregunta: por cuánto? Y la respuesta suele ser el precio que tú ya sabes que vale, pero al final es muy raro que el vendedor dé su brazo a torcer y que te dé lo que quieres por lo que tú lo quieres. Sus maneras de hacer negocios...

Nos propusimos dar un paseo por la playa de Chowpatty, por el paseo marítimo de Marine Drive, y sinceramente nos recordó un poco a La Habana y su Malecón. La gente aprovechaba para sentarse a charlar mientras el sol del atardecer teñía la bahía con sus agradables tonos rojizos mientras que en el "Cafe on the beach" degustábamos, probablemente, el peor café helado de nuestra vida, y a un precio nada económico... pero la visita era obligada. De lo mejor, el mega-hospital Saifee que, al anochecer, deslumbraba con sus imponentes luces al visitante que se deleitaba con el skyline de Bombay de noche. Impresionante y digno de ver.

Gracias a nuestro amigo Harshad nos pusimos en contacto con Javier, valenciano que vive aquí en Mumbai desde hace unos 2 años. No es porque él vaya a leer estas líneas (que sí las leerá), pero es muy agradable y fue una gran suerte dar con él... quedamos en Bandra, nueva zona residencial y de ocio, en el Norte de la ciudad. El primer sitio fue Bonobo, un agradable club en una terraza interior, con ambiente animado y mucho expat. Allí conocimos también a Víctor (extremeño) y a Deepak (de Mumbai, piloto y con novia española), con quienes tuvimos un agradable intercambio de impresiones y experiencias. Víctor, tras Bonobo, se retiró, pero el resto (Javier, Ana, Deepak y yo) nos fuimos a Zero, un club que sinceramente no podría ubicar... situado en una antigua fábrica, con una enorme estatua a la entrada y con un diseño bastante pero agradable. Lamentablemente y como es normal por estas tierras, el club cerró a la 1:30, así que Javier sugirió que nos fuéramos a su casa a seguir un rato más... y con tan buena compañía, por supuesto. Javier vive cerca de Juhu, al ladito de la playa, en una zona lo bastante alejada y en alto como para tener tranquilidad y, a la luz del día, unas vistas maravillosas. Lo malo es que en Mumbai, los alquileres son 4 veces más caros que en Hyderabad. La amena charla se mantuvo hasta altas horas de la mañana, y en el largo trayecto de vuelta al hotel, Bombay nos amaneció entre cabezadas.

Para el último día nos dejamos la playa de Juhu con sus puestos de comida y la orilla llena de gente que allí acude a pasar el domingo paseando, jugando o simplemente comiendo en la playa con sus amigos o familia. En esta zona se encuentran algunos de los hoteles más exclusivos de Bombay (de hecho entramos en uno con "minipanadería" para comprar unas barras de pan del de verdad). Realizamos una llamada y Javier acudió, y nos invitó a ir con él a casa de Iratxe (española residente también en Mumbai) y su novio Dev, en la zona de Santacruz, no muy lejos. Fue un verdadero placer conocer a más españoles residentes aquí, y más aún cuando te agasajan con un plato de excelente jamón ibérico, de ese que se te derrite en la lengua. Desafortunadamente, teníamos que salir hacia el aeropuerto y no queríamos llegar tarde, pero sí que es cierto que la estancia se nos pasó demasiado rápida, ya que estábamos más que agusto.

En llegar al aeropuerto tardamos no más de 20 minutos, y una vez allí, todos los prejuicios hacia los trámites en India desaparecieron, al ser todo muy rápido y eficiente, desde la facturación hasta la pequeña y acogedora terminal, pasando por el control de seguridad... y ello contando que el vuelo era de sólo una hora hace que viajar en avión dentro de India sea una excelente (y a veces cara) idea, pero como era nuestra primera vez y los billetes tenían un precio bastante razonable, había que probar... y si podemos, repetiremos.

Como conclusión, puede que este post haya resultado algo insulso, pero la verdad es que a veces las palabras se quedan cortas para describir algo que va un poco más allá de lo bueno y lo satisfactorio: lo perfecto. Y no sólo este viaje ha sido perfecto, sino que últimamente todos los que hacemos salen así de bien y sin ningún problema pero claro... es muy sencillo teniendo una inmejorable compañera de viaje. Veredicto? Pues con el corazón, Mumbai me ha encantado y según mi empresa, me espera un viaje en Mayo con los gastos pagados, así que nos vamos a ir preparando ya que este tipo de viajes, con los gastos pagados, saben mucho mejor. Y si mi empresa no me mandara, ya nos encargaríamos de volver por nuestra cuenta porque Bombay ha merecido la pena... por la ciudad en sí y por la gente que hemos conocido.

PD.- Por si no habéis visto el álbum de fotos, aquí va: http://www.facebook.com/media/set/?set=a.286655758065715.68064.100001638800362&type=3&l=421009b130